Annobón: La contradicción de quienes se autoproclaman representantes sin haber sido elegidos por nadie
Acusan a Portugal en 1778 y a España en 1968 de decidir sobre Annobón sin consultar a su pueblo. Pero ¿quién eligió a Cartagena Lagar como «Primer Ministro» o a Palas como «Presidente» de una supuesta República de Annobón? El discurso de Ambo Legadu se derrumba por su propia incoherencia.
En los últimos tiempos, desde determinados sectores vinculados a Ambo Legadu y a Habla Kindjadja, se ha difundido un discurso cuyo argumento central sostiene que el pueblo de Annobón ha sido históricamente sometido a decisiones políticas tomadas sin su consentimiento.
Se afirma que Portugal entregó Annobón a España en 1778 sin consultar a sus habitantes. Se sostiene, igualmente, que en 1968 España integró a Annobón en la nueva Guinea Ecuatorial independiente sin consultar al pueblo annobonés.
Hasta ahí, podemos entender que se plantea una determinada interpretación histórica y política.
Pero precisamente por coherencia con ese discurso surge una pregunta que merece una respuesta clara:
¿En qué referéndum, elecciones o proceso democrático el pueblo de Annobón eligió al señor Cartagena Lagar como Primer Ministro o al señor Palas como Presidente de una supuesta República de Annobón?
Si el argumento es que ninguna decisión sobre Annobón puede adoptarse sin consultar a su pueblo, ese mismo principio debería aplicarse a quienes pretenden hablar en nombre de los annoboneses.
No puede denunciarse la falta de consentimiento cuando una decisión es tomada por otros y, al mismo tiempo, pretender decidir sobre el futuro de Annobón sin haber obtenido previamente el consentimiento de su población.
Ahí aparece la primera gran contradicción.
Si según vosotros nadie consultó a Annobón, ¿a quién habéis consultado vosotros para designaros como dignos representantes de Annobón?
La contradicción resulta aún más evidente cuando algunos de estos sectores defienden la posibilidad de vincular el futuro de Annobón a otros países o proyectos políticos externos, incluyendo a Argentina.
La pregunta vuelve a ser inevitable: si Portugal en 1778 no podía decidir por Annobón sin consultar a los annoboneses, y si España en 1968 tampoco podía hacerlo, ¿con qué legitimidad pretendéis vosotros decidir ahora sobre el futuro de Annobón sin consultar a los propios annoboneses?
Lo que denunciáis como ilegítimo cuando lo hacen otros no puede convertirse automáticamente en legítimo cuando lo hacéis vosotros. Lo mismo que denunciáis es lo que hacéis. Y, en algunos aspectos, incluso peor.
El pueblo de Annobón no puede convertirse en propiedad política de ningún grupo, movimiento o dirigente. Annobón pertenece a Guinea Ecuatorial y es de Guinea Ecuatorial, os guste o no.
El discurso del «no hay, no hay, no hay»
Durante mucho tiempo, parte del discurso contra Guinea Ecuatorial se ha construido alrededor de una sucesión permanente de carencias: «no hay», «no existe», «todo está abandonado».
Pero ese discurso, repetido sin matices, ya no refleja toda la realidad de Annobón.
Annobón es el único territorio del ámbito nacional cuyos habitantes disponen de un servicio de transporte marítimo periódico sin que el viajero tenga que asumir directamente el coste del desplazamiento. El viaje mensual se realiza sin coste para el pasajero.
A ello se suman los vuelos semanales de la compañía Ceiba, subvencionados por el Gobierno de Guinea Ecuatorial.
Afirmáis que Annobón carece de telecomunicaciones, pero gracias a la presencia de GETESA y Muni, que ofrecen dichos servicios, recibís toda la información procedente de la isla y de toda Guinea Ecuatorial en tiempo real. Resulta paradójico que quienes denuncian una supuesta incomunicación absoluta dispongan de información inmediata sobre todo lo que sucede en la isla.
Si alguien ha contribuido a sacar a Annobón de su aislamiento, a facilitar su conexión con el resto del país y del mundo y a garantizar servicios de transporte y comunicación, es el Presidente Obiang Nguema Mbasogo.
En la vida, si uno no puede ser agradecido con quien ha contribuido a mejorar la situación de la isla, al menos debería evitar la ingratitud permanente que vendéis constantemente.
La realidad es que vosotros, dirigentes y miembros de Ambo Legadu, estáis utilizando Annobón como un trampolín para conseguir vuestros fines personales y obtener reconocimiento como refugiados políticos en Europa. A la hora de la verdad, Annobón no os interesa en absoluto.
Los hechos son los que demuestran el compromiso. Annobón no necesita discursos vacíos. Su desarrollo lo proporciona y lo ejecuta el Gobierno del PDGE.
No basta con repetir que «no hay».
Annobón pertenece a Guinea Ecuatorial. Forma parte del territorio nacional y, por tanto, el Gobierno garantiza el bienestar, la seguridad, el desarrollo y todos los servicios necesarios de sus habitantes. El Gobierno dirigido por nuestro Presidente Fundador, Obiang Nguema Mbasogo, es, dentro del actual marco político e institucional, el Gobierno responsable de la administración y del bienestar de los ciudadanos de Annobón, porque ha sido elegido legítimamente por el pueblo de Annobón.
Annobón pertenece a Guinea Ecuatorial. Y, como en aquella conocida frase del barco de Chanquete: «¡Nadie ni nada nos moverá de ahí!»
Duela a quien le duela, Annobón es y pertenece a Guinea Ecuatorial.
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